05 de abril del 2026
Lucas 24:25-27
EL EJE CENTRAL DE LAS ESCRITURAS
“Luego se puso a explicarles todos los pasajes de las Escrituras que hablaban de él, comenzando por los libros de Moisés y siguiendo por todos los libros de los profetas”. Lucas 24:27 (DHH)
¿Puede imaginar lo que habría sido tener por maestro de Biblia al propio Jesús? Escucharlo abrir las Escrituras, trazar cada promesa, cada profecía hasta llegar a su cumplimiento en Él mismo. Aquella caminata con los discípulos de Emaús debió ser una de las clases más extraordinarias de la historia. Y si además sucede en un momento de tristeza, como el que ellos vivían, ¡qué consuelo tan profundo debió traer! Estoy seguro de que salieron transformados. Me pregunto qué pasajes habrá citado Jesús. Tal vez comenzó con Génesis 3:15, la promesa del descendiente que vencería al mal, y continuó con Isaías 53, el siervo sufriente que cargaría con nuestras culpas. Pero no cabe duda de que fueron muchos más, porque Cristo es el hilo entretejido en todas las páginas de la Biblia, el eje que une la Ley, los Profetas y los Salmos. Desde el principio hasta el fin, todo apunta a Él. Estos dos hombres no habían comprendido que el sufrimiento del Mesías no era un accidente, sino parte esencial del plan de Dios: el camino hacia la gloria. Y este tiempo de enseñanza iluminó lo que parecía oscuro, mostrando que la historia entera de la redención tiene un solo protagonista: Cristo. Y cuando eso sucede, como los discípulos de Emaús, también nosotros podremos decir: “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”.
Gracias Señor, porque hoy me he encontrado con tu Hijo en la Escritura. Ayúdame a entenderla y comprenderla para poder vivir conforme a ella. Por Cristo mi Señor. Amén.
El libro de los Hechos no es un relato cerrado, sino una historia que sigue viva. Comienza con un pequeño grupo de creyentes en Jerusalén y se expande, por obra del Espíritu Santo, hasta los confines del mundo. No es la historia de grandes héroes, sino la de un Dios que usa a personas comunes para cumplir un propósito extraordinario. Hechos nos recuerda que la iglesia no es un monumento, sino un movimiento. No somos espectadores de lo que Dios hizo, sino participantes de lo que Dios está haciendo hoy. En estas páginas, que comienza con los últimos capítulos de Lucas, veremos al Espíritu guiando, fortaleciendo y renovando a su pueblo en medio de toda circunstancia. Y comprenderemos que ese mismo poder sigue actuando en nosotros. Cada creyente, cada congregación, escribe un nuevo capítulo de esta historia. Por eso pedimos, como la iglesia primitiva: “Señor, concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra”. Porque el Espíritu que los impulsó a ellos… es el mismo que hoy nos impulsa a nosotros.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.